En múltiples ocasiones, se diagnostican cuadros de hipotiroidismos para los cuales se prescriben fármacos como el Eutirox (T4) de forma permanente. Hay un número importante de pacientes que realmente no necesitan esta terapia de por vida porque presentan cuadros transitorios que están influenciados por factores estresores. Otro grupo nota que, en el transcurso de los años, las dosis prescritas de este fármaco aumentan exponencialmente, y es que la T4 (Eutirox) es prácticamente inactiva. El organismo debe activarla mediante una enzima que suele deteriorarse con frecuencia o presentar alteraciones genéticas adquiridas que limitan su actividad. En este caso, optimizar la función tiroidea requerirá del estudio pertinente y de posiblemente no solo usar T4 sino T3 que es metabólicamente la hormona activa. Esto devuelve una actividad eutiroidea y con mejoría en el metabolismo y en la calidad de vida.