Es crucial manejar de forma correcta la condición metabólica del paciente, teniendo en cuenta el estado emocional con el estudio de neurotransmisores y las alteraciones hormonales que puedan presentar. Esto permitirá la fidelidad al tratamiento y con ello, el logro de la pérdida de peso en grasa y no en masa muscular, condición que deteriora al paciente de forma directa e indirecta.