El pronóstico del envejecimiento cutáneo ha mejorado radicalmente en los últimos años.

El descubrimiento de nuevos cáusticos y de nuevas sustancias despigmentantes y sobre todo, su empleo sinérgico, ha permitido desarrollar protocolos que prevén peelings más superficiales repetidos con importante efectos acumulativos.

Son tratamientos muy indicados para mejorar la textura de la piel. Se pueden utilizar desde edades muy tempranas, como en el caso de las pieles grasas. Consiste en la aplicación sobre la piel de ácidos que logran una renovación de ciertas capas de la epidermis y/o dermis provocando la  descamación y/o pelado (no siempre), dependiendo del tipo de producto utilizado, la cantidad de ácido libre y la zona en la que se aplica.