Medicamentos como las estatinas están de vuelta en las noticias con un nuevo estudio publicado en el Journal de Diabetes  que ha puesto de manifiesto una clara asociación entre el uso de estatinas y la neuropatía periférica en pacientes con 40 años de edad y mayores. Este último estudio sigue de cerca la decisión de la FDA a principios de este año para exigir a los fabricantes de medicamentos de estatina, que tienen que  añadir como efecto colateral de estos fármacos ” la pérdida de memoria”.

Los informes de casos de neuropatía periférica inducida por estatinas han sido reconocidos desde hace bastante tiempo, pero recientemente los estudios más grandes han confirmado que este efecto secundario no es tan raro y excepcional. De particular interés  es que los médicos de hoy en día logremos tener en cuenta que el daño neuronal generado en pacientes usuarios de estatinas en forma crónica puede estar aconteciendo bastante antes de que se manifiesten los síntomas de neuropatías, pues una vez que estos salen a la luz los cuadros están avanzados, y en la mayoría de los casos el médico no es consiente de esta situación.

Mirando hacia el “mito del colesterol”

 Con la creciente preocupación de las reacciones adversas graves y la comprensión del papel necesario e importante que desempeña el colesterol en la fisiología humana, tal vez tengamos que volver a evaluar la relación riesgo-beneficio del uso de este tipo de medicamentos. Esto conduce naturalmente a la discusión del “mito del colesterol” y su verdadera relevancia como el riesgo de enfermedad cardiovascular primaria. Por ejemplo la proteína C-reactiva, un marcador de la inflamación sistémica, se ha demostrado que es un indicador más válido de la salud cardiovascular y la mortalidad que los niveles de colesterol. Otro estudio afirma que, la relación entre “Apolipoproteína B (ApoB) y la Apolipoproteína A (Apo A)se cree que son mejores predictores de infarto agudo de miocardio mas que el colesterol total y el LDL-colesterol.”, no obstante estas apolipoproteinas no son mas que las que conforman las Ldl.

Otros factores de riesgo cardiovascular científicamente demostrados y obviados:

Homocisteina plasmática, Pai 1, Fibrinógeno, Pcr, Lip A

Es curioso como al revisar el valor de estos en las bases medicas del Pubmed encontramos un sin números de trabajos avalando su utilidad, pero como su control no depende de herramientas farmacológicas, sino nutraceuticas no patentables, apenas se nos enseña a los Médicos en nuestra formación y mas triste aun es que tampoco es pedido por la mayoría de los Cardiólogos, teniendo en cuenta que en ellos esta el 50% de las causas de las lesiones endoteliales y las arteriopatias obstructiva,( Enfermedades cardiovasculares) es sencillamente vergonzoso.

Posiblemente lo más preocupante de todo es el título de un estudio de la Universidad de Ontario que dice: “La hipótesis dominante de que las unidades de  colesterol LDL en la génesis de la  aterosclerosis puede haber sido falsificada por imágenes no invasivas de la carga de la placa arterial coronaria y su progresión.”

En vista de lo anterior, tal vez no sea sorprendente que muchos estudios que se han elaborado con los niveles más bajos de colesterol están asociados con un aumento de la mortalidad, mientras que un estudio noruego reciente recomienda una reevaluación del papel de colesterol como factor de riesgo en la enfermedad cardiovascular, incluso concluyen “Esto es especialmente cierto para las mujeres, para quienes el colesterol moderadamente elevado (para los estándares actuales) puede llegar a ser no sólo inofensivos, sino incluso beneficioso.”

Además, otros muchos estudios han demostrado una relación entre los niveles bajos de colesterol y diversas formas de violencia y los estados de desequilibrio mental y mala salud así como de patologías neurológicas, y no es extraño cuando nuevamente revisamos la fisiología humana y vemos que el cerebro necesita de colesterol para llevar a  cabo muchas de sus funciones incluyendo la difusibilidad  neurológica, además de la síntesis de neuro esteroides, literalmente estamos privando a nuestra unidad sellada de materia prima para su labor.

Haciendo alusión a los anterior, otro interesante estudio concluyó que los niveles séricos elevados de colesterol se asocian con una menor incidencia y la progresión o de la enfermedad de Parkinson.

Mientras que el paradigma de los altos niveles de colesterol LDL son un factor de riesgo para la enfermedad cardiovascular ha sido bien arraigada en la comunidad médica desde hace bastante tiempo, es comprensible que una revisión y reevaluación de su papel en la salud humana pueden ser un tema de urgente necesidad para la  comunidad medica. No cabe duda  de los riesgos potenciales para la salud que implica el uso estatinas a largo plazo y/o en dosis altas, paralelamente que estamos ejerciendo un coste irracional en fármacos de esta índole que tienen su espacio validado y marcado pero que se nos han vendido como mucho mas de lo que realmente.

Dr Cubrias