La Obesidad visceral, central o troncular genera una alta tasa de inflamación sistemica mediada por la gran actividad pro inflamatoria que poseen los adipocitos a través de la generación de citoquinas como el Factor necrotico tumoral alfa, Il6 y otras, esta condición participa generando insulinoresistencia, a su vez la hiperinsulinemia compensadora acelera la inflamación liberando Acido araquidónico de nuestras membranas que sirven de materia prima para las prostantaglandinas inflamatorias, tromboxanos y Cicloxigenasas entre otras, paralelamente la inflamación se lleva a cabo estimulando la migración leucositaria los cuales en presencia de cloro liberan radicales libres para “defenderse” de dicha condición, estos a su vez utilizan dos metales para potenciar este efecto, uno es el hierro y el otro el cobre, con ellos y a través de la reacción de Fenton se generan radicales hidroxilo, para los cuales nuestro organismo no tienen herramienta de antioxidación endógenos que permitan neutralizarlo, ademas y por si fuera poco tienen notable afinidad por la grasa( masa encefálica) , ademas de oxidar nuestro colesterol LDL , fenómeno necesario para introducirse en la luz arterial y generar placas ateromatosas.

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Dr Cubrias.