No hay dudas sobre lo importante que es hacer una etapa de pre-gestación en la cual tu médico estudie tu condición metabólica, hormonal e inmunológica y, lo que es crucial, el peso. Es muy importante que el embarazo comience con un peso adecuado a la edad, al igual que es esencial estudiar la presencia de metales pesados en el organismo.

En el norte de Europa se hace de forma protocolar, incluso por la seguridad social, y es que la frecuencia de mujeres con intoxicación crónica por metales pesados es cada vez más alta y estos metales tienen absoluta relación con el desarrollo de patologías como la hipertensión, diabetes gestacional, la depresión post-parto… así como con la alta prevalencia de autismo, síndrome de Asperger y trastornos por déficit de atención en los niños. De más está decir, que esta condición favorece el envejecimiento temprano y patológico.

Los metales pesados tienen afinidad por los grupos sulfhídricos y estos están en aminoácidos de gran valor en el mantenimiento de nuestro estado de óxido reducción, de tal manera que si nos oxidamos más, afectaremos con creces la estabilidad del funcionamiento celular.

La mujer de forma biológica “expulsa” metales pesados en grandes cantidades a través de la placenta durante la gestación, actuando el bebe como “receptáculo” de estos, los cuales generan alteración en la formación neuronal y en el funcionamiento de estas y, por ende, en la salud del pequeño.

En nuestra clínica hace años que perseguimos hacer estos programas, pero nos encontramos con dos problemas: en primer lugar, el desconocimiento por parte del paciente y, en segundo lugar, la poca cultura de prevención que hay en la población en general. Solo a través de la divulgación y de la implicación de muchos colegas que todavía no lo tienen claro, podremos llevar adelante estas terapias de forma objetiva.

Dr. Cubrías