• El principal papel del agua en el organismo es la conservación del medio interno. Además, el agua diluye los tóxicos y ayuda a su eliminación.
• Mediante el agua mantenemos la correcta hidratación de la piel.
• El agua es, además, la base de la sudoración, que es nuestro mejor mecanismo termorragulador frente al calor. Por ello precisamos ingerir la cantidad de líquidos necesaria para reponer las pérdidas por sudor.
• El agua fría, en bebida, potencia el vago, estimula el peristaltismo digestivo, y ayuda a conseguir un estado de relajación.

El agua en bebida se utiliza como complemento a ciertos tratamientos:
• En la fiebre en general, la ingestión de 1 a 1.5 litros de agua fría reduce en 10 minutos la temperatura
• En la diabetes interesa beber agua en abundancia para ayudar a la eliminación del azucar no oxidado
• En el tratamiento de la obesidad, beber agua antes de las comidas proporciona una sensación de saciedad que ayuda a mantener una dieta hipocalórica.
• En tratamiento de dietas proteinadas es indispensable ingerir al menos 2 litros de agua, ya que esta es arrastrada a nivel renal por los cuerpos cetonicos induciendo una alta frecuencia de miccion, lo mismo sucede con el potasio y el sodio.
• En problemas digestivos, el agua ayuda a aliviar la gastritis crónica, los espasmos y cólicos y la pirosis. Tiene importancia la temperatura del agua de bebida. El agua muy fría, produce sedación (estómago, vómitos); el agua tibia, ayuda al vómito.
• En enfermedades metabólicas, como problemas de gota, y en tratamientos de litiasis renal, es de gran importancia la ingestión abundante de agua.
• También en los tratamientos oncológicos: para evitar daño renal de ciertos citostáticos, y para eliminar por orina los últimos derivados de la necrosis tumoral producida por el tratamiento.

El agua apta para beber
Hoy en día constituye un problema asegurar la pureza del agua. El agua corriente es potable, en el sentido de no tener gérmenes y ser apta para beber, pero normalmente contiene resíduos de actividades industriales o agrícolas, que son muy difíciles de eliminar. Por ello hay que tomar alguna medida especial para tener agua que proporcione la máxima salud a nuestro organismo.

Podemos beber aguas embotelladas (hay aguas minero-medicinales y aguas de mesa), que tengan garantía de origen y de un correcto transporte y almacenamiento.

Podemos filtrar el agua potable con filtros adecuados, como son los filtros de intercambio iónico.

Podemos tomar agua destilada, es una de las opciones más sanas. Se ha dicho que el agua destilada nos hacía perder minerales. De ser así, es muy poco lo que se pierde y queda compensado con los minerales ingeridos en la alimentación normal. Hay destiladores de agua para usar en una casa, o para usar en Centros o coletividades (hoteles, escuelas, hospitales).

Recordemos que el agua con gas no engorda. La idea procede de que las primeras aguas con gas eran bicarbonatado sódicas, y era el sodio, no las burbujas de gas, las que retenían agua y hacían engordar. Si el agua gaseosa no tiene contenido sódico, no engorda.

Dr Cubrias
Medicina Integrativa