El quinto estadío: La Decadencia

Un editorial del número de Enero de 2010 del Journal of the American Medical Association describe las cuatro fases de transiciónes epidemiológicas por las cuales ha pasado la humanidad hasta llegar a la era médica actual y añade una coletilla bastante pesimista. Las transiciones epidemiológicas estudian a largo plazo los cambios en la

frecuencia, magnitud y distribución de la mortalidad, así como, la morbilidad de la población. Generalmente, se reconocen cuatro fases de transición:

Primera fase: Pestilencia y Hambruna. La esperancia media de vida era de unos 30 años, incluye los periodos comprendidos

entre el inicio de la historia humana y el final del siglo XIX.

Segunda fase: Disminución de la Pandemias. Reducción en la mortalidad infantil y aumento en la esperanza de vida. Estos hechos están relacionados con el inicio de la industrialización en los Estados Unidos y Europa Occidental. Se produjeron u

nas importantes mejoras en la nutrición y en la sanidad. Incluye los periodos comprendidos entre los finales del siglo XIX y el principio del siglo XX.

Tercera Fase: Enfermedades Creadas por el Ser Humano. A partir de la mitad del siglo XX, acciones como fumar, la reducción de la actividad física e importantes cambios en la dieta produjeron aumentos de los casos de cáncer y de la enfermedad cardio-vascular.

Cuarta Fase: Degeneración Retardada. Se distingue por el auge de la medicina preventiva y por la mejora de la tecnología médica que han tenido lugar hacia finales del siglo XX. Se consigue reducir la muerte temprana por enfermedad cardio-vascular y retrasar en general las enfermedades y la muerte. El autor en este punto describe la aparición de una

quinta fase: La Era de la Obesidad. Por primera vez en su historia el ser humano se enfrenta con una disminución de la esperanza de vida producida por las complicaciones relacionadas con la obesidad que perdura durante toda nuestra vida. Ahora mismo, la obesidad produce más problemas de salud que fumar o beber en exceso. El autor explica que por el momento no hay un enfoque común sobre como manejar el exceso de peso mientras que si lo hay en otros casos (fumar, hipertensión, dislipidemia…). Desafortunadamente esta falta de consenso lleva a unas tasas de fracaso en su tratamiento excesivamente altas. Sin duda, estas estadisticas no son para nada halgüeñas pero estas predicciones están basadas en los datos actuales. Creemos que es responsabilidad de todos, tanto de los médicos y profesionales de la nutrición, como del gobierno y de los ciudadanos que se produzca, con la mayor brevedad posible, un cambio en esta tendencia. Según nuestro punto de vista, este cambio, sólo se puede conseguir con la educación en materia alimentaria del ciudadano, empezando desde los primeros años de vida en las guarderías, siguiendo en la escuela primaria y luego en la secundaria. La educación es fundamental para que la población consiga obtener el conocimiento de cuales son los alimentos que le pueden afectar de una forma u otra a su salud para poder así actuar en consecuencia y adquirir habitos alimenticios más saludables.