Se basa en el estudio de la función mitocondrial. En múltiples ocasiones, las causas medioambientales afectan a esta organela celular tan crucial por ser capaz de sintetizar la energía a nivel de la célula. Si encontramos la causa, la tratamos directamente. Si hubiese un componente genético, diseñamos un programa a la medida para mejorar la dinámica de la actividad mitocondrial, además de colocar los sustratos para que estas estructuras, que son las generadoras de energía, puedan desarrollarse limitando el dolor y la incapacidad de estas condiciones.