Estamos en verano y las restricciones contra la pandemia del Covid-19 se han ido reduciendo progresivamente. Sin embargo, muchos de nuestros pacientes están viviendo esta situación con mucho miedo por el posible rebrote que podría traer la gripe estacional, cuando llegue el otoño. Para ellos es este artículo, que incide en la necesidad de la prevención a través de suplementos y hábitos saludables.

La vitamina C, la vitamina D, el zinc y otros suplementos pueden proporcionar una ventaja contra los resfriados y la gripe, pero solo deberían servir para complementar su principal arsenal defensivo: buena higiene, hidratación adecuada, dieta saludable, sueño reparador, control del estrés y ejercicio físico.

Los resfriados y la gripe son causados ​​por virus que viajan de persona a persona. Puede ser más vulnerable a contraer el virus durante los meses más fríos: el frío ambiental puede debilitar su sistema inmunológico, según la evidencia preliminar humana y animal. Además. esto le hace pasar más tiempo dentro de espacios cerrados con otras personas, lo que brinda más oportunidades para intercambiar virus y microbios.

Desafortunadamente, incluso si sigue las mejores prácticas, aún puede tener mala suerte y resfriarse o contraer la gripe. Por eso, una de las preguntas más populares que tenemos es: entre los muchos suplementos utilizados para prevenir una infección o disminuir sus síntomas, ¿hay alguno que funcione?

La respuesta es  . En este artículo, revisaremos cuatro suplementos cuyos beneficios están respaldados por la evidencia.

Vitamina C

La vitamina C puede reducir la duración de los resfriados (e incluso ayudar a evitarlos), pero solo si ha estado suplementado regularmente. Si comienza cuando está enfermo, probablemente ya sea demasiado tarde.

Vitamina D

La vitamina D cumple muchas funciones en el cuerpo y una deficiencia puede afectar la inmunidad. Una gran revisión sistemática sugiere que la suplementación puede ayudar a prevenir infecciones de las vías respiratorias superiores.

Zinc

Tomar pastillas de zinc durante todos los días, comenzando desde los primeros síntomas de un resfriado, puede reducir la duración de la enfermedad, pero la suplementación no debe exceder los 100 mg de zinc por día durante dos semanas. Dado que los aerosoles nasales de zinc pueden causar una pérdida persistente de la percepción del olfato, es mejor evitarlos.

Otros suplementos

Muchos otros suplementos pueden ayudar a reducir la duración y la gravedad de los resfriados y la gripe, pero la evidencia tiende a ser mixta, escasa o de baja calidad. Entre los suplementos más prometedores se encuentran la equinácea , las bayas de saúco y los probióticos.

Equinácea

La equinácea podría reducir el riesgo y la duración de las infecciones de las vías respiratorias superiores, pero muchos de los estudios son de baja calidad y, en el mejor de los casos, los efectos son muy pequeños.

Bayas de Sauco

Las bayas de saúco son un suplemento prometedor pero poco estudiado: pueden reducir los síntomas de los resfriados y la gripe, pero la evidencia aún es preliminar. Cuidado: la planta es venenosa e incluso las bayas pueden ser peligrosas si no se preparan adecuadamente.

Probioticos

Los probióticos pueden ayudar a prevenir infecciones del tracto respiratorio, pero la evidencia es de baja calidad. Varios estudios sugieren que los probióticos pueden aumentar la eficacia de la vacuna contra la gripe en adultos mayores sanos.

Recomendaciones

Buscar un suplemento o dos puede parecer una forma rápida y sencilla de defenderse contra los resfriados y la gripe. Sin embargo, ya sea para prevención o tratamiento, incluso tomar los mejores suplementos no ayudará tanto como seguir estas prácticas:

  • Tener una dieta equilibrada
  • Lavar las manos regularmente
  • Dormir 8 horas
  • Controlar el estrés
  • Evitar tocarse la nariz, los ojos y la boca
  • Hacer ejercicio regularmente

Fuente: examine.com