Este articulo de reciente publicación nos hace recordar la importancia de los ácidos grasos omega 3, y en este caso de su parte Dha (Docosahexaenoico), en el desarrollo neurológico de el feto, mas si hacemos una discreta revisión de los demás beneficios que aporta este acido graso tan esencial, pues vemos que el abanico co terapéutico se hace bastante mas extenso.

El DHA influye en el desarrollo de las células de la retina, por lo que tiene un rol importante en el desarrollo de la agudeza visual (Sangiovanni et al,2000, Simmer,2000)

Las recomendaciones más recientes de la American Heart Association/American College of Cardiology y la European Society of Cardiology sugieren la ingestión de 1 g/día de los 2 ácidos grasos omega 3 (n-3) marinos -ácido eicosapentanoico (EPA) y ácido docosahexanoico (DHA)- para prevención secundaria y cardiovascular, tratamiento posterior a un infarto de miocardio (IM) y la prevención de la muerte súbita de causa cardíaca.

Tanto el Epa(Eicosapentaenoico), como el Dha, son ácidos grasos que debemos ingerir con nuestra alimentación y suplementación porque nuestro organismo no es capaz de sintetizarlo y en su defecto, se produce un estimulo metabólico aumentando la síntesis y deposito de ácidos grasos saturados(dañinos), los cuales hacen mas rígidas nuestras membranas celulares limitando la entrada de nutrientes a el interior celular y la salida de los deshechos, entorpeciendo las adecuadas respuestas celulares de defensa, metabólicas, genéticas entre otras, lo que redunda en un directo estimulo al desarrollo de patologías de este orden por citar algunas. Tristemente con la ingesta de Omega 3 desde el punto de vista alimentario escasamente logramos efectos importantes, debido a que en la mayoría de las situaciones clínicas debemos tomar cantidades mayores a las que nos pueden aportar los alimentos por porción ingerible diariamente, no obstante la ingesta de pescado azul al menos tres veces por semana se convierte en un seguro de salud, cabe destacar que las concentraciones y la calidad de este elemento estarán en relación directa con la de la fuente a consumir y que bioquímicamente es más activo metabólicamente el Omega 3 derivado de el pescado que el resto de las fuentes, no obstante la presentación obtenida de las algas de los fríos fondos marinos resulta muy tentativa terapéuticamente.

Bueno parece bastante por hoy, en otra ocasión podríamos seguir tratando de estos ácidos grasos con espectro amplísimo desde el punto de vista terapéutico y preventivo para la salud humana.

Omega 3, Verdaderos limitadores de la inflamación excesiva, os invito a que conozcamos prontamente de este excelente concepto bioquímico que nos permitirá saber porque es importante aumentar la ingesta de omega 3, en las patologías inflamatorias crónicas, clínicas o no.

Dr Cubrias

Articulo comentado:

Dieta rica en pescado en el embarazo y desarrollo neurológico del niño

JANO.es · 13 Enero 2009 10:02

Los ácidos grasos poliinsaturados del tipo DHA podrían ser los responsables del efecto positivo observado sobre las capacidades cognitivas infantiles

Un estudio realizado por el Centro de Investigación en Epidemiología Ambiental (CREAL) y el Instituto Municipal de Investigación Médica (IMIM-Hospital del Mar), sugiere que durante el embarazo, una dieta moderadamente rica en pescado (2 o 3 veces por semana) está asociada con un posterior incremento en las capacidades intelectuales de los niños.

Según Michelle Méndez, primera autora del artículo, los ácidos grasos poliinsaturados del tipo DHA (ácido docosahexaenoico), un tipo de ácido graso que pertenece al grupo de los omega-3, capaces de pasar la barrera placentaria, podrían ser los responsables de este efecto positivo sobre las capacidades cognitivas de los niños (inteligencia, expresión verbal, capacidad motora y memoria). Aunque se desconocen los mecanismos por los cuales esto sucede, los niveles de DHA parecen ser cruciales en el desarrollo temprano del cerebro del feto.

Para llegar a estas conclusiones, los investigadores estudiaron una cohorte de 392 mujeres y sus hijos, procedentes de la isla de Menorca, una área geográfica donde habitualmente se consume pescado en la dieta habitual. Se les pidió que rellenaran un cuestionario sobre sus hábitos alimenticios durante el embarazo poco después del nacimiento. Cuando los niños cumplieron los 4 años de edad, psicólogos entrenados midieron el grado de desarrollo neurológico de los niños mediante la Escala de Habilidades Infantiles de McCarthy (MCSA), además de recoger datos sobre su dieta y su actividad física.

El consumo de pescado y marisco durante el embarazo ya había sido estudiado por el peligro de toxicidad neurológica que comporta para los niños, riesgo atribuible principalmente a las elevadas concentraciones de mercurio que pueden estar presentes en estos alimentos. No obstante, estudios anteriores ya habían aportado indicios de que algunas sustancias presentes en el pescado podrían ser beneficiosas para el incipiente crecimiento del cerebro del niño. Este es el primer trabajo que ha podido estudiar diferenciadamente los efectos del consumo de pescado y de marisco, y que se ha realizado en una población donde el elevado consumo de pescado y marisco no está asociado a factores socioeconómicos, como pasa en Estados Unidos o Reino Unido.

Se debe destacar que en este estudio no se ha encontrado ninguna asociación positiva entre el consumo de marisco y el desarrollo neurológico posterior, hecho que parece estar motivado por los bajos niveles de ácidos grasos poliinsaturados del tipo DHA en estos alimentos.

En resumen, los resultados, publicados en «Public Health Nutrition», sugieren que una ingesta moderada de pescado, pero no de marisco, durante el embarazo se asocia con una mejora del desarrollo intelectual de la descendencia. A partir de este trabajo los autores recomiendan extender el estudio a otras poblaciones con elevado consumo de pescado en su dieta para confirmar los resultados obtenidos.

Public Health Nutrition 2009;doi:10.1017/s1368980008003947

Dr Cubrias
Medicina Integrativa