Nutrigenética

La Nutrigenética es una rama de la Medicina que estudia y demuestra la relación entre nuestra genética y la ingesta de alimentos (con sus nutrientes y sus tóxicos). Nos aclara qué capacidad intrínseca, es decir, genética, tenemos para poder metalizar un nutriente o un medicamento. 

Hay pacientes que son poor metabolizerz (metabolizadores lentos de paracetamol, por ejemplo). Estos individuos no deberían tomar las dosis que se prescriben habitualmente de este fármaco, ya que podría resultar muy tóxico para ellos. Lo mismo puede pasar con cierto alimento. Cabe destacar que la respuesta clinica no siempre es inmediata, ni directamente proporcional.

En Estados Unidos ya hay una ley que obliga a que antes de recetar un fármaco, como el Plavix (clopidrogel), los prescriptores requieran a sus pacientes hacer el análisis de polimorfismo para este medicamento, ya que en algunos enfermos con una dosis muy pequeña, que puede ser el 10% de lo que habitualmente se receta, puede tener un efecto aceptable. En ellos, recetarle el comprimido completo es generarle una toxicidad importante a su organismo.

El organismo trata de compensar esta toxicidad a expensas de una sobrecarga de trabajo importante del hígado, fundamentalmente, lo que antes o después cobra en salud y alteraciones de otras funciones orgánicas.

A través de un análisis de sangre se evalúan polimorfismos genéticos. Ósea, modalidades de diferentes genes de cada persona que lo hacen más propensos a:
– Desarrollar una enfermedad X
– Tolerar mal o simplemente a no tolerar un alimento aparentemente sano y que este se convierta en un tóxico para el organismo. 

De esta forma, la nutrigenética nos permite elaborar un plan dietético ultrapersonalizado, pues estará en relación a los genes del paciente, echando por tierra conceptos generales que usamos hoy en día.

Nutrigenómica:

Mientras, la Nutrigenómica estudia el efecto de los nutrientes, alimentos y componentes activos biológicamente sobre el ADN (genoma), el proteoma (las proteínas) y el metabolóma (sobre el metabolismo). Es decir, analiza cómo responden nuestros genes, activándose o desactivándose con un grupo u otro de alimentos y cómo responden nuestras proteínas y el metabolismo.

Por ejemplo, hay pacientes que con la ingesta de carbohidratos de alta carga glucemia, como el pan blanco, activan genes proinflamatorios e, incluso, cuando se mantienen niveles de glucosa alta en sangre gracias a la ingesta de estos alimentos se pueden activar genes apox 3, que ayudan a la célula a no cumplir su ciclo biológico, escapando de la apoptosis (muerte celular programada) y con ello comportándose como una célula cancerígena.

Esperamos que sean cada vez más colegas los que integren este conocimiento tan crucial para generar logros terapéuticos con el menor daño posible, cobrando nuevamente vitalidad el concepto de Primum non nocere que se traduce en castellano por «lo primero es no hacer daño», pues en realidad, hasta la fecha, lo hemos venido haciendo mal por desconocimiento.

Otra frase a riesgo de parecer cursi : “Somos lo que comemos”, se catapulta a lo más alto de la realidad del conocimiento humano y de una terapia biológica genética dependiente.

Es crucial que el lector profano en la materia sepa que es muy posible que personal medico y sanitario en general desconozcan el tema mencionado e incluso lo tilden de «Magia», pues la Ciencia duda y la ignorancia rechaza.