Nos guste o no, el inicio del envejecimiento y la frecuencia de enfermedades  durante el mismo es mucho más alta en los pacientes que han dejado de tener una actividad hormonal aceptable, condición que se genera en la menopausia, afectando a las mujeres, y la andropausia en el caso de los hombres.

No obstante, el cuadro más marcado se observa en las mujeres por la fuerte declinación hormonal sucedida en este momento de la vida, mientras que en los hombres este suceso es lento y gradual. Por ello, la clínica asociada también se presenta con menos agresión.

Hace unos 15 años, no dar tratamiento de restitución hormonal a las  mujeres se consideraba casi una negligencia médica, pues todos pensábamos que ejercía una “ostensible protección” frente a enfermedades cardiovasculares y óseas, como la osteoporosis, entre otras, pero la verdad estaba más cercana.

En aquel momento comenzaron a aumentar de forma impresionante las estadísticas de cáncer de mama en las mujeres y esto hizo que lo que pensábamos que era novedoso e interesante se convirtiera en una herramienta agresiva y rápidamente olvidada en su uso.

Sin embargo, lo importante era analizar qué pasaba para que sucediera esta condición, y no era tan difícil, resulta que las mujeres recibían tratamientos  hormonales con estrógenos y progesterona, simulando la pérdida de actividad ovárica, mas no se tuvo en cuenta el origen de estas. Hablamos que los estrógenos, los cuales eran extraídos de la orina de las yeguas preñadas, presentando una molécula llamada Equilin (la cual no se metaboliza en la bioquímica humana y termina actuando como un tóxico y sobrecargando los sistemas de detoxificación de  nuestros pacientes), además la progesterona a aportar procedía de síntesis química de laboratorio, que para hacerla más activa la convertían en medroxiprogestrona, excelente veneno para la noble actividad metabólica humana, generando depresiones clínicas y claros aumentos de peso.

La inadecuada metabolización de los estrógenos generaba estimulo del receptor alfa de mama, el cual es pro cancerigeno, con estos antecedentes se cerró un capítulo de restitución hormonal que dejó como huella más cáncer de mama y útero. Con estos antecedentes nace el tratamiento hormonal bioidentico teniendo de base dos eslabones:

  1. El conocimiento de la génesis de el cáncer de mama y útero con las herramientas descritas.
  2. La valoración de los beneficios clínicos neurológicos, cardiometabólicos, estéticos etc. de la reposición hormonal.

Tratamiento hormonal bioidéntico, su seguridad y beneficio:

  • Los estrógenos y las progesteronas usadas en este tratamiento son de origen natural y químicamente exactas a las que dejo de producir la paciente.
  • Desde el punto de vista químico son iguales a los que la paciente ya no produce.
  • No se oxidan en el Citocromo P 450, por lo tanto no sobrecargan la capacidad de detoxificación hepática.
  • Se administra en forma de gel, por lo que no hay que ingerir nada por via oral.

Antes de generar la formula que se hará como un traje a la medida, se solicita un análisis de la capacidad de metabolización de los estrógenos en la orina. Este examen es muy valioso para identificar en qué carbono predominamentemente se oxidan los estrógenos aportados o endógenos de nuestras pacientes. Estos se pueden oxidar en el carbono 2-4-16, pero necesitamos que la gran mayoría se oxide en el carbono 2, que es anti cancerígeno, porque no estimula los receptores alfa de mama.

La capacidad de metabolizar los estrógenos en un carbono u otro esta dado por la especificidad de la bioquímica de la paciente, además influye la ingesta de polifármacos, la dieta rica en carnes rojas, los ambientes tóxicos la ingesta de grasas saturadas, etc, ósea que la paciente incluso en edad fértil debía conocer como metaboliza sus estrógenos evitando el desarrollo de el cáncer de mama y de útero. una vez que tenemos los resultados de estos análisis, modulamos la metabolización de los estrógenos hacia el carbono 2 (bueno) y hacemos una formulación especifica en relación a las necesidades de nuestra paciente logrando especificidad y personalización en el tratamiento con lo que lograremos la parte positiva de la restitución hormonal y bloquearemos la negativa.