¡Cuidado! Peligro con la elevación transitoria de glucosa después de las comidas.

Las células mononucleares son un tipo de células sanguíneas entre las cuales se encuentran los monocitos, linfocitos, macrófagos y mastocitos. En estas células, en respuesta hacia un estrés o sustancia tóxica, se activan ciertas vías de señalización celular que van a mediar la respuesta inflamatoria. Una de las más estudiadas y caracterizadas es la activación del factor nuclear kappa-beta (NFkB). La activación de este factor de transcripción está relacionada con el desarrollo y progresión diversas enfermedades tales como:

  • Cáncer
  • Aterogénesis
  •  Infarto al miocardio.
  • Ictus
  • Diabetes tipo I y tipo II
  • Infecciones. entre otras

Casi toda enfermedad produce un aumento en los niveles de NFkB, ya que es un componente imprescindible del sistema inmune, y se activa en respuesta a una agresión metabólica. Tiene que haber una injuria/agresión para que esta vía se active, y una de estas agresiones es la hiperglucemia (elevación de azúcar en sangre). 

Además de todos los efectos nocivos conocidos, como la formación de productos de glicación avanzados (AGEs), generación de radicales libres, activación de la proteína-quinasa C (PKC), activación de la vía de polioles, entre otros; la elevación aguda de la glucemia produce la activación de NFkB, la rápida formación intracelular de un tipo de AGE (Carboximetil-lisina, CML), y la activación de ras y p42/44 MAPK, en sujetos «sanos», promoviendo un ambiente pro-inflamatorio, oxidante y aterogénico. La función cardiovascular también se ve seriamente comprometida mediante un aumento en los niveles de peroxinitrito en la presión arterial, la vasoconstricción y trombosis, así como una elevación en la cantidad de moléculas de adhesión e interacción de leucocitos con el endotelio (correlación lineal con la activación de NFkB); Por si fuera poco, la hiperglucemia aumenta la concentración de IL-6, IL-8 y TNFa también en sujetos sanos, y la oscilación de los niveles de glucosa produce un daño mayor al observado con una hiperglicemia constante. Es decir, los efectos perniciosos de la elevación de la glucemia no se limitan a diabéticos, y elevaciones transitorias (posprandiales) podrían ser peores que la hiperglucemia basal. 

Al cuerpo no le gusta la glucosa. Por eso la oxida rápidamente y es lo primero en utilizarse. Los carbohidratos son glucosa. Así sea en azúcar, papa o trigo, cereales enteros o refinados. O los cereales con fibra para el desayuno, corn flakes o legumbres, como los garbanzos. Todos producen una respuesta glucémica igual. Y el cuerpo actúa en respuesta, activando sistemas de emergencia para controlar la agresión. 

La glucosa no es simplemente energía rápida y barata. Es energía tóxica e inflamatoria.