Las recientes recomendaciones de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), así como del Ministerio de Sanidad, sobre la limitación del consumo de algunas especies de pescado en menores y embarazadas ha renovado la preocupación por la intoxicación por Mercurio y metales pesados, pero ¿qué es esto y qué efectos tiene en nuestro organismo? 

El mercurio es un metal neurotóxico que afecta, sobre todo, a los riñones, pero también puede acarrear problemas en el hígado, el sistema nervioso, el sistema inmune y al normal desarrollo de los más pequeños. 

Cada vez diagnosticamos a más pacientes con intoxicaciones crónicas por mercurio y otros metales pesados. No tener en cuenta este dato tan importante retrasa y evita recuperaciones de condiciones patológicas pluritratadas por múltiples especialistas, sin éxito.

Es triste  ver cómo la comunidad médica asistencial obvia esta situación. Sin embargo, los investigadores clínicos y bioquímicos que han abordado el área se quedan perplejos con los hallazgos.

Esta situación se repite en muchos aspectos de la praxis de la medicina convencional, en la cual a nivel asistencial no se aplican conceptos que nuestros investigadores tienen claros y que avalan, más las herramientas para controlarlas no suelen ser patentables. He aquí el «punto débil de la ecuación».

Les dejo algunos de los síntomas más frecuentes en estas intoxicaciones:
Síntomas de intoxicación crónica por mercurio:

➢ Debilidad

➢ Temblores

➢ Fatiga y excitabilidad

➢ Irritabilidad

➢ Sensación de entumecimiento y pérdida de la visión

➢ Hormigueo en la boca, labios y extremidades

➢ Pérdida de la audición

➢ Ataxia (inestabilidad al andar)

➢ Pérdida de la memoria

➢ Disfagia (dificultad para tragar)

➢ Cambios en la personalidad

➢ Disartria (dificultad en la articulación de palabras)

➢ Depresión e insomnio

➢ Neurastenia (sensación generalizada de debilidad,
o cansancio e incapacidad para concentrarse)

El Mercurio tiene afinidad por el grupo sulfidrilo de varios aminoácidos como la Cisteina, este es crucial para la actividad de la glutatión peroxidasa, la cual se encarga de detoxificar el 70% de los tóxicos recibidos en nuestro organismo. Imaginad que él atasca los sistemas de detoxificación, haciéndose más agresivo y dificultando su eliminación natural. Además inhabilita los antioxidantes más importantes, favoreciendo la oxidación del ldl colesterol, el cual en presencia de un endotelio afecto da origen a las cardiopatías aterooclusivas (infartos).

No quiere decir que todos los que tengan estos síntomas van a tener una intoxicación crónica por Mercurio, pero si los teneis y no te recuperas con las terapias recibidas, entonces es crucial que se te investigue esta posibilidad.