Un plan a nuestro alcance para evitar el descalabro Neuro-funcional
Desde el desarrollo del Cerebro hasta la génesis del deterioro cognitivo y las demencias.

El Desarrollo del Cerebro
Cuando un bebé nace su cerebro tiene alrededor de 100 mil millones de neuronas, lo que significa que en el curso de un embarazo de nueve meses, el feto desarrolla nuevas células cerebrales en una tasa de 250 000 por minuto.

¿Cómo funciona el cerebro del feto a fin de desarrollar estas nuevas células tan rápidamente?

Esta impresionante fase del desarrollo humano depende de la “construcción de bloques” para las nuevas células cerebrales. Y la investigación demuestra abrumadoramente que neuronutrientes como los ácidos grasos omega 3 ( EPA-DHA), son un componente esencial para el desarrollo del cerebro fetal, permitiendo la formación de los mencionados bloques celulares, lo que explica las altas concentraciones de DHA que se encuentran en la leche materna.

En un estudio Con DHA, las mujeres con 18 semanas de embarazo se les dio aceite de hígado de bacalao (que contiene 1.183 mg de DHA) o aceite placebo hasta tres meses después del desarrollo. Todos los niños en el estudio fueron amamantados durante los tres primeros meses de edad. Los niños cuyas madres recibieron el aceite de hígado de bacalao obtuvieron significativamente mayor puntuación en la prueba de inteligencia a los cuatro

años de edad frente a aquellos cuyas madres tomaron el placebo.

Un estudio de 135 niños concluyó que las puntuaciones más altas de inteligencia se encontraban entre los niños cuyas madres habían consumido más de dos raciones de pescado azul por semana, por cada porción de pescado por semana, los bebés aumentaban su inteligencia en 4 puntos con un promedio de casi el 7%. Esta mejoría se atribuyó a los nutritivos ácidos grasos omega 3 que se encuentran en el pescado azul y su participación en la

sinaptogénesis.

Una vez que nace un bebé, la estimulación externa desencadena un aumento del desarrollo del cerebro, presentando estadísticamente, picos en las tasas de crecimiento del cerebro a la edad de 7, 11 a 12 y 15 años. La buena noticia se pude resumir en que «un crecimiento mental elevado» aumenta el rendimiento cognitivo y esto depende, en estas edades, del adecuado aporte de neuronutrientes, los cuales pueden ser aportados en forma significativa y en el momento justo. Después de todo, el cerebro humano es realmente obra maestra de la creación natural.

La mala noticia es, por el momento, que al alcanzar los 20 años de edad empieza el deterioro cognitivo y posteriormente para muchos, de la memoria y la velocidad del procesamiento cognitivo, aunque de forma lenta y gradual.

Los estudios sugieren que 500,000 estadounidenses entre las edades de 55 y 64 sufren de deterioros cognitivos tales como el Alzheimer y otros tipos de demencia. Dado que estas situaciones, se presentan antes de los 30 años debemos tener en cuenta que el deterioro cognitivo comienza mucho antes de darnos cuenta del mismo.

Esto demuestra la necesidad urgente de que, incluso, los jóvenes constituyen los grupos ideales para poner en marcha regímenes de salud preventivo cerebrales tan pronto como sea posible – para optimizar tanto el rendimiento actual como a la hora preservar el rendimiento máximo en un futuro-.

Es de destacar, que lo que se hace en términos preventivos para el cuerpo también es saludable para nuestro cerebro.

Presentamos una serie de condiciones que según los expertos generan toxicidad neurológica y prestar atención de como evitarlas nos podría aportar beneficios a nivel tanto vascular, como metabólico:
¿Por qué se produce una declinación importante a temprana edad de la función cerebral cognitiva?

Respetando la base genética de cada cual, los factores que toman más capacidad de influencia en esta condición son los factores nutricionales y medio ambientales

*Hábito de Fumar: genera un sobre consumo de neuro-nutrientes y un elevado stress Oxidativo, con la consecuente afección del rendimiento cognitivo.
*Estilo de vida sedentario: la pasividad física se refleja a nivel mental y contribuye al declive de las funciones neurológicas.
*Stress crónico: es un condicionamiento que en muchas ocasiones se hace parte de la vida diaria y está demostrado como afecta a la salud humana en general y, especialmente, al rendimiento cerebral.
*Elevado consumo de alcohol: esta droga aceptada socialmente constituye una verdadera toxina en el cerebro y su presencia frecuente genera declives cognitivos serios
*Toxinas medio ambientales: los pesticidas, herbicidas, metales pesados el mercurio y otros productos de la contaminación ambiental, son mortales para las células cerebrales.
*Inflamación sistémica, Hipertensión arterial, elevados niveles de colesterol oxidables  y diabetes: todas estas patologías están fuertemente desarrolladas con un gran impacto negativo en el desarrollo de las demencias
*Abuso crónico de drogas sintéticas: muchos antitusivos, barbitúricos, antidepresivos triciclicos, inhibidores de la monoaminooxidasa, están también ligados al desarrollo de cuadros demenciales y de afección cognitiva.
El bombardeo de estos factores medio ambientales en presencia de una gran tendencia a la pobre ingesta de Omega 3 frente a Omega 6, así como, la falta de neuro-nutrientes esenciales en nuestros días. Dan al traste con un aumento considerable en la presentación de cuadros de agotamiento y deterioro cognitivo, pudiendo llegar a convertirse en verdaderos estados demenciales muchas veces irreversibles.
Normalmente con el aumento de la edad de los humanos, se presenta una disminución progresiva el flujo sanguíneo neurológico, de neurotransmisores, neuronas, y la memoria puede disminuir hasta un 50% desde los 30 años hasta los 70.
Conceptualmente, la Demencia es una disminución progresiva de la condición cognitiva, con síntomas tales como: la desorientación, los cambios en la personalidad, apatía, poca atención, y limitada capacidad de razonamiento.
La enfermedad de Alzheimer, es una irreversible declinación mental, causada por el gradual mal funcionamiento, degeneración y finalmente desactivación de las células cerebrales.
Modernas investigaciones demuestran como la práctica diaria de actividad física aeróbica, la estimulación mental y el aporte de neuro-nutrientes pueden evitar un declive cognitivo y terminar con el sello de que “la mala memoria es cosa de viejos”

En Consulta basados en el conocimiento que aporta la literatura y nuestra experiencia hemos redactado un protocolo de conservación y rescate de la función cognitiva, basado en terapias nutricionales con especial Suplementación con aquellos neuro-nutrientes que gozan de gran prestigio científico y han demostrado su eficacia.

Dr Cubrias.
Medicina Integrativa.

Referencias:
http://www2.med.umich.edu/prmc/media/newsroom/details.cfm?ID=397
http://health.med.umich.edu/healthcontent.cfm?xyzpdqabc=0&id;=6&action;=detail&AEProductID;=HW_CAM&AEArticleID;=hn-1030007
http://health.med.umich.edu/healthcontent.cfmxyzpdqabc=0&id;=6&action;=detail&AEProductID;=HW_CAM&AEArticleID;=hn-2836004
http://www.med.umich.edu/umim/food-pyramid/fats.htm