Realmente no es lo mismo pero tienen una indiscutible relación. Un organismo con VITALIDAD es capaz de “defenderse mejor” de cualquier agresión externa (o interna) que pueda agredirlo y, por ende, llevarlo a enfermarse. 

Vayamos al concepto actual de inmunidad: “Es la ciencia que estudia los principios y el funcionamiento de los fenómenos defensivos del organismo ante la presencia de agentes extraños«. Los primeros informes sobre inmunidad datan de la lucha contra los agentes infecciosos, a diferencia de los conceptos actuales que engloban un espectro amplísimo de elementos agresivos al organismo.

En la Medicina Tradicional China (léase MTC en lo adelante) no existía al principio el término inmunidad; actualmente se acepta el ZHENG QI, que se traduciría como “el qi verdadero o real” porque reúne todos los “qi” (energía vital): yuan qi (primario, esencial o congénito), el zong qi (torácico o pectoral), ying qi (o de los alimentos), wei qi (o defensivo) y todas las sustancias y funciones de los órganos y vísceras (zang-fu). 

Nuestras defensas actúan constantemente y de forma imperceptible y guardan estrecha relación con el sistema digestivo, endocrino y nervioso; aquí radica la importancia de mantener una buena alimentación, un descanso adecuado y un estado emocional estable. Buena vitalidad para garantizar buenas defensas orgánicas. 

El momento actual requiere garantía de salud para no contraer esta enfermedad y podemos ofrecerte otra alternativa a lo que ya estamos haciendo como el confinamiento o el mantener distanciamiento social; son medidas preventivas que “elevan”, por decirlo de alguna manera, nuestras capacidades defensivas frente a virus, parásitos, bacterias, elementos nocivos, problemas digestivos, nerviosos y una larga lista de factores patógenos que aunque no vemos ni sentimos, están presentes y debemos estar preparados para vencerlos. 

Visítanos.

Dr. Emilio Pérez Anchía