En los últimos años se ha avanzado mucho en el conocimiento sobre el envejecimiento, sus posibles causas, consecuencias y la manera de evitarlas, pero todavía siguen existiendo muchas preguntas sin responder.

Sabemos que tiene un origen complejo y que afecta de manera distinta a cada persona.  Esto se debe, por un lado, a la diferente constitución genética y, por otro, a la manera en que el entorno modifica el comportamiento de dichos genes.

El concepto de control del envejecimiento de la piel permanece discutido. Sin embargo, todo el mundo está de acuerdo en que cada individuo tiene la capacidad para poder influir en la velocidad con la que su piel envejece.

Por ejemplo, todos sabemos que si queremos acelerar la degradación y envejecimiento de nuestra piel, todo lo que hay que hacer es exponerse al sol en exceso, beber y fumar, aunque esto último solo sea pasivamente. Que si llevamos una vida sana con una alimentación equilibrada y nos protegemos del sol y humo, nuestra piel también se verá mejor.

La piel, como órgano barrera que separa y aísla el medio interno del entorno, sufre las consecuencias de los factores intrínsecos del envejecimiento (estrés oxidativo, glicación, inflamación, etc.) como cualquier otro órgano, así como los desequilibrios en la homeostasis, pero además de una manera más directa padece los debidos al entorno, llamados factores extrínsecos (radiaciones ionizantes, UV, polución, tabaco, alimentación, etc.) las cuales pueden alterar su condición y función. 

El daño que va a acelerar el envejecimiento le puede llegar tanto por vía interna como externa, por tanto la protección también se debe de hacer tanto externamente (tópica) como internamente (oral).

ENVEJECIMIENTO EXTRÍNSECO

  • RADIACIONES UV: Los efectos biológicos sobre las células de los rayos UV pueden ser resumidos de la siguiente forma:
  1. Modificaciones fotoquímicas directas del ADN celular por absorción de los UVB por el ADN.  Los rayos UV-B tienen efectos mutagénicos (pudiendo dar lugar a cánceres cutáneos) y efectos letales (una dosis débil de UV-B produce una muerte celular importante). Teniendo un papel importante en la aparición de pigmentaciones y eritemas. Para conseguir el mismo efecto mutágeno o destruir un porcentaje determinado de células se necesita una dosis de exposición mucho más fuerte (1000 veces) de UV-A que UV-B.
  2. Modificaciones fotoquímicas directas de proteínas, ya que algunos aminoácidos absorben directamente los UVBLas modificaciones del ADN y de las proteínas a las que da lugar pasan por procesos fotoquímicos indirectos implicando verdaderamente una o varias moléculas celulares diferentes (llamados fotosensibilizadores endógenos). Ha sido ya demostrada la relación entre fotoenvejecimiento y oxidación de proteínas.
  3. Formación de radicales libres por diferentes procesos fotoquímicos responsables, en especial, de la peroxidación de los lípidos de las membranas celulares conduciendo a su degradación.
  4. Modificaciones enzimáticas. La radiación con UV aumenta la expresión de la enzima INOS (Inducible Oxido Nítrico sintetasa), la cual a su vez aumenta la producción de NO (Oxido Nitrico) que forma parte como mediador o inmunomodulador en las reacciones producidas en la piel (pigmentación y quemaduras), así como en los mecanismos de defensa frente a la agresión por infecciones bacterianas. 

Por tanto ya sabemos cómo el fotoenvejecimiento se acentúa por el aumento del estrés oxidativo sobre las proteínas y lípidos (la piel es muy rica en ácidos grasos poliinsaturados y estos son muy susceptibles a las peroxidaciones). Las reacciones radicalares generadas por los UV sobre la piel se efectúan principalmente por la acción de dichas radiaciones sobre los ácidos grasos poliinsaturados.

INFLAMACIÓN

La radiación UV produce un aumento de la expresión de COX-2 lo que explica la inflamación producida en la piel con este tipo de radiación.

TABACO Y POLUCION

Los grandes fumadores tienen mayor riesgo de agravar diferentes enfermedades cutáneas. El más importante de los factores adversos asociado con el tabaco es la psoriasis, carcinoma de células escamosas y peor pronóstico en melanomas.

Ya está suficientemente documentado el efecto del tabaco sobre las arrugas y el envejecimiento prematuro de la piel debido al aumento de la actividad de la elastasa y la degradación de la elastina en la dermis.

El fumar estimula en la piel la actividad de las MMP-l (Metalo proteinasa-l), la cual específicamente degrada el colágeno, la proteína más abundante en la piel. Así mismo se ha podido comprobar cómo el fumar disminuye la velocidad de síntesis de los colágenos tipo I y III en vivo y altera el balance del recambio de la matriz extracelular en la piel.

Hay sin embargo otros autores que creen que la perdida de la elasticidad de la piel con el envejecimiento no es debida a la perdida de colágeno sino a su entrecruzamiento producido tanto por las radiaciones UV como por el tabaco.

Los riesgos derivados del contacto de la piel con el Ozono, generador de lipoperoxidaciones y formador de aldehídos grasos tóxicos, son frecuentes en el aire contaminado de las ciudades. La presencia del Ozono en la atmósfera es importante sobre todo en las ciudades porque además se junta con vapores de gasolina, de óxidos de Nitrógeno y ambiente soleado (UV), teniendo un efecto sinérgico y potenciador de la formación de radicales libres.

ENVEJECIMIENTO INTRÍNSECO

En la piel, cuando envejecemos, hay una disminución de la síntesis de colágeno y un aumento de la expresión de las Metaloproteinasas (sobre todo la MMP-l) de la matriz. Al mismo tiempo se produce un aumento del entrecruzamiento del colágeno como consecuencia del fenómeno de glicación con la formación de pentosidina y carboximetillisina.

GLICACION

La glicosilación o glicación es una reacción no enzimática producida entre un azúcar y una proteína que conduce al entrecruzamiento de dicha proteína con lo que pierde sus propiedades y se convierte en una proteína que va deshidratándose, degenerando y termina dañando la célula estimulando la apoptosis.

Se ha visto que uno de los factores más importantes que influyen en el envejecimiento intrínseco de la piel normal, sana, así como en el envejecimiento extrínseco o fotoinducido es la glicación, la cual produce un entrecruzamiento del colágeno típico de la piel envejecida que le hace perder sus propiedades biológicas.

Además los AGES (Productos Finales de la Glicación Avanzada) provocan un aumento de la formación de radicales libres, aumentando el estrés oxidativo.

Para intentar aminorar los efectos negativos de este fenómeno sobre la piel, debemos comenzar por disminuir a nivel sistémico la cantidad de azúcares que puedan reaccionar con las proteínas.

El control del sobrepeso, la ingesta de hidratos de carbono con índice glicémico bajo son esenciales, a ello se puede añadir, tanto por vía oral como tópica, las siguientes sustancias con acción antiglicante:

  • La vitamina E, ya que bloquea la glicación de proteínas inhibiendo la formación de MDA(Malondialdehido).
  • DMAE (Dimetilaminoetanol) actúa como protector previniendo el entrecruzamiento de proteínas probablemente por su efecto neutralizador de radicales libres.
  • Te Verde: es capaz de frenar el envejecimiento del colágeno por su acción antioxidante. 
  • La curcumina tiene efecto preventivo sobre la glicación de las proteínas y la formación de entrecruzamientos entre ellas.
  • La Vitamina B6 inhibe la formación de productos de la glicosilación avanzada y de la peroxidaciones lipídicas, así como el daño oxidativo sobre las proteínas. 

ESTRÉS OXIDATIVO

El daño sufrido por las células debido a los diferentes radicales libres desempeña un papel cada vez mejor conocido e importante en el deterioro, senescencia y muerte celular y en la piel se suman los efectos del estrés oxidativo de origen interno y del producido desde el exterior.

VITAMINAS Y ANTIOXIDANTES

La concentración de Vitamina E y Q10 desempeñan un papel clave en la defensa contra el estrés oxidativo, se ha visto cómo disminuye significativamente con la edad.

La Q10 aplicada tópicamente penetra en las capas de la epidermis y reduce el nivel de oxidación medido con emisión de fotones.

Además se observa una reducción de la profundidad de las arrugas. Es efectiva también contra el estrés oxidativo ocasionado por UVA en queratinocitos humanos en términos de depleción de tioles, activación de fosfo-tirosinoquinasas específicas y prevención del daño oxidativo sobre el ADN.

Finalmente la Q10 fue capaz de suprimir la expresión de colagenasa en fibroblastos de la dermis humana sometidos a irradiación UVA. Por todo ello parece que la Q10 es eficaz en prevenir muchos de los efectos negativos del fotoenvejecimiento.

En un reciente estudio en doble ciego una aplicación tópica de Vitamina C fue aplicada a media cara y un placebo a la otra media. La evaluación clínica de arrugas, pigmentación, inflamación e hidratación, se hizo antes del estudio y en las semanas 4,8 y 12. Los resultados muestran una mejoría significativa en el lado tratado con la Vitamina C y esta mejoría clínica se acompaña de evidencia de la biopsia donde también se aprecia neo formación de colágeno.

El colágeno es el constituyente principal del tejido conectivo y soporta la estructura de la piel. La piel requiere una síntesis constante de nuevo colágeno para mantenerse firme y joven.

RESUMEN DE TRATAMIENTO

INTERNAMENTE

a) Control de los factores intrinsecos

  • Disminución del estrés oxidativo
  • Disminución de la inflamación
  • Disminución de la glicosilación

b) Restitución de la homeostasis

  • Equilibrio acidos-grasos
  • Equilibrio minerales y ollgoelementos

EXTERNAMENTE, EVITAR:

  • Radiaciones ultravioletas
  • Tabaco
  • Polución
  • Alimentación inadecuada