Cito este estudio como referencia, pero me gustaría explicar lo siguiente:

La ingesta de calcio oral en dosis cercanas a un gramo por día han demostrado que gran parte de este mineral suele quedarse depositado en el endotelio vascular, que es la capa más interna de nuestras arterias, favoreciendo la rigidez arterial. Este es un factor directo en la génesis de la arterioesclerosis y de la hipertensión arterial. Si esto lo asociamos a la alta tasa de déficit de vitamina D que tenemos a nivel mundial, entonces potenciamos la poca absorción del mineral citado y si, por último, revisamos los niveles de vitamina K2, los cuales suelen ser muy bajos, dado que su mayor contenido se encuentra en el natto y en el chucrut, resulta que son solo los japoneses los que tienen una excelente tasa de esta vitamina. Los niveles adecuados de vitamina K2 favorecen la acción de dos proteínas importantes que ejercen una actividad cardioprotectora:

  • Osteocalcina: estimula el metabolismo óseo a expensas del calcio y otros minerales, en aras de aumentar la tasa de células óseas (osteoblastos)
  • Matrix Gla Protein: favorece el traspaso del calcio depositado en las arterias hacia el tejido óseo.

Notas:
Es interesante cómo vemos que después tantos años prescribiendo megadosis de calcio oral para tratar las osteoporosis, acompañadas de fármacos, como los alendronatos y familiares, solo se ha logrado en algunos casos generar un hueso más duro y menos resistente. Es decir, con mayor capacidad de fractura. Hoy en día se desaconseja usar el segundo grupo de fármacos mencionados. Sin embargo, a pesar de los datos de agresión cardiovascular, se siguen usando dosis altas de calcio y, tristemente, no aminoquelado, lo que dificulta aun más la biodisponibilidad de este, sin mencionar la bajísima tasa de recuperación de una osteoporosis con estas herramientas. 

Dr Cubrias

Los suplementos de calcio aumentan en un 86 % el riesgo de sufrir un infarto y deberían tomarse «con precaución», asegura hoy un informe publicado en una revista del British Medical Journal.

Tomar más calcio procedente de los alimentos «no confiere ningún beneficio cardiovascular significativo, mientras que los suplementos de calcio pueden aumentar el riesgo de un ataque al corazón y deberían tomarse con precaución», subrayó en su artículo la investigadora Sabine Rohrmann, de la universidad suiza de Zurich.

Estos suplementos alimenticios, cuya ingesta suele recomendarse para prevenir la osteoporosis en ancianos y mujeres menopáusicas, incrementan además el riesgo de apoplejías y la mortalidad cardiovascular, según las conclusiones de un estudio llevado a cabo en Heidelberg (Alemania) con 24.000 personas de entre 35 y 64 años.

Durante once años, los expertos contabilizaron 354 infartos, 260 apoplejías y 267 fallecimientos por esas causas. El riesgo de sufrir un infarto era un 86 % mayor entre las personas que ingerían suplementos de calcio regularmente que entre aquellas que no los tomaban.

Además, los participantes que tomaron más de 1.100 miligramos diarios de calcio no experimentaron ningún beneficio para su salud cardíaca y su riesgo de infarto fue un 31 % mayor que los que ingirieron una cantidad moderada, 820 miligramos.

Los expertos indicaron que el calcio procedente de una dieta equilibrada se ingiere en pequeñas cantidades a lo largo del día, lo que facilita su absorción por el organismo, mientras los suplementos provocan incrementos bruscos de los niveles de calcio en la sangre.

En un editorial que acompaña al artículo, el investigador Ian Reid, de la Universidad de Auckland (Nueva Zelanda), afirma que la seguridad de los suplementos de calcio «se encuentra bajo un escrutinio creciente».

«Deberíamos volver a considerar este mineral como un componente importante de una dieta equilibrada y no como una panacea barata para el problema universal de la osteoporosis en la menopausia», concluyó Reid.