Celulitis:

Es una afección que incide en la mayoría de las mujeres, y que  les supone problemas para la vida física, así

como problemas psicológicos y de autoestima

Se han empleado muchos métodos terapéuticos. Ninguno es por completo eficaz, por lo que normalmente se utilizan tratamientos multifactoriales agrupados en programas.

Definición.

El término celulitis es impropio, ya que histórica y terminológicamente la palabra “celulitis” indica la inflamación aguda del tejido celular subcutáneo, generalmente de naturaleza infecciosa, y en este sentido se sigue empleando en cirugía y en los diccionarios y repertorios médicos.

Al comenzar a considerarse médicamente la celulitis femenina, se le puso este nombre por pensar inicialmente ser una forma leve de la celulitis lásica. El conocimiento de su fisiopatología propia, que no conlleva inflamación, no ha hecho, sin embargo, cambiar su nombre.

 

Se han sugerido – y a veces se emplean- otras denominaciones: lipodistrofia segmentaria o localizada,  mesenquimatosis, lipoesclerosis; paniculosis; paniculopatía edemato-fibroesclerosa , dermato-paniculopatía vasculopática, pero ninguna ha arraigado.

 

Concepto

Existen muchas definiciones de celulitis. Algunas de las más completas son::

* Distrofia celular compleja, no inflamatoria, ligada a una al­teración del metabolismo del agua ligado a los mucopolisacá­ridos, lo que provoca una obturación del tejido conjuntivo a nivel del líquido intersticial.

 

O bien: *Estado mórbido cuya ca­racterística más objetivable es la modificación del sistema con­juntivo-elástico, o *Enfermedad edematosa fibroescleró­tica que afecta mayoritariamente a la mujer.

 

Fundamentos clínicos:

Como factores característicos destacaremos:

– Afecta casi exclusivamente a la mujer.

– Se localiza en zonas muy especificas.

-Generalmente se asocia con obesidad, generalizada o localizada.

 

PROCESO

 

El mecanismo fundamental es una alteración de los diferentes elementos del tejido conjuntivo subcutáneo, con hiperviscosidad de la sustancia fundamental, junto a estasis capilaro-venular y linfático, y producción de fibrina, en forma de fibras o placas. En la formación de la celulitis se distinguen diversas fases. Una buena descripción es la señalada por la siguiente secuen­cia:

 

Fase 1: Se caracteriza por un enlentecimiento de la mícro­circulación venosa (por insuficiencia valvular) y  linfática de la zona afecta. Aparece éstasis venoso y permeabilidad capilar anormal, congestión del tejido subcutáneo, vasodilatación1 exudación plasmática, y edema intersticial.

 

Fase 2: Debido a este enlentecimiento circulatorio y a la persistencia de la estasis sanguinea, los linfáticos y las vénulas se hacen más permeables dejando salir liquido al exterior. Así se inicia la edematización del tejido conjuntivo. Este exudado plasmático se va organizando y colagenizando; La trama de fibras conjuntivas se disocia,  por ello la piel comienza a perder elasticidad.

 

Fase 3: Esta extravasación de liquido díficulta, todavía más, la nutrición celular y la eliminación de sus catabolitos que quedan en la zona. Con ello el edema (inicialmente en es­tado sol) se va transformando en una sustancia más den­sa y viscosa, tipo gelatina, que por ello se denomina estado gel. .

 

Fase 4: La irritación que provoca esta sustancia gelatínoide sobre los fibroblastos excita su producción de fibrina, que prolifera formando auténticas redes que engloban a todos los elementos estructurales: células grasas, vasos venosos, linfáticos y nervios.

 

En esta proliferación fibrosa, las fibras conjuntivas se adhieren superficialmente a la piel,  y en profundidad a las aponeurosis musculares, lo cual, junto con el edema existente, se manifiesta en forma de la característi­ca «piel de naranja», con aspecto externo de zona acolcha­da. Por otra parte la compresión de las terminaciones ner­viosas puede producir dolor.

 

En esta fase fibrocicatricial hay también alteración de los capilares. Los micromódulos comprimen las arteriolas y los nervios.

 

Fase 5: La fibrosis se agrava, y además de los tractos fibro­sos verticales aparecen formaciones compactas (nódulos o placas) que primero son micronodulares, que se unen entre sí formando los macronódulos y que comprimen las células, los vasos lin­fáticos y los nervios, perpetuando el cuadro local.

 

CAUSAS DE LA CELULITIS.

 

La celulitis es un proceso multifactorial, en el que existen factores predisponentes, y otros que provocan o aceleran su desarrollo.

 

Factores congénitos:

 

Factor endocrino: Es significativo que la celulitis aparezca en muchos casos coincidiendo con los cambios hormonales de la mujer (pubertad, embarazo, post-parto, toma de anti­conceptivos o menopausia). Además, tanto los estrógenos como la progesterona tienen un efecto directo sobre el tejido graso siendo responsables del aumento del volumen de los adipocitos.

 

Factores psicosomáticos: Las mujeres con ansiedad, es­trés, tensión, problemas emotivos, están mucho más predis­puestas a la aparición de celulitis.

 

Factores dletéticos: Una alimentación con hábitos tóxicos (tabaco, alcohol, comida rápida, abuso de picantes) acelera la aparición de la celulitis. Por ello, al realizar prescripciones die­téticas, hay que tener en cuenta más la calidad de los ali­mentos que su cantidad.

 

Factores mecánicos: En toda celulitis hay un componente de alteración de la microcirculación. Por ello es muy frecuente que en mujeres con celulitis se manifiesten problemas de re­torno venoso, dolor, pesadez, cansancio y varicosidades.

 

DIAGNOSTICO

 

Se realiza de entrada; lo indica la propia enferma, pero hay que realizar el protocolo clínico con:

 

Anamnesis:

–   ¿es problema puntual (vacaciones de verano) o constante?

– tratamientos anteriores y por qué han fracasado,

– ¿hay alguna alergia medicamentosa?

–   Factores genéticos, endocrinos (pubertad, menopausia); vasculares (insuficiencia veno- linfática) neurovegetativo (se agrava por adrenalina) alimenticios, de hábitos de vida toxi-infecciosos, traumáticos.

 

Signos funcionales:

  • de tipo vascular. Pies fríos, calambres, hormigueos, fragilidad capilar, migraña,
  • relación con ciclos menstruales síndrome premenstrual.
  • Desequilibrio neurovegetativo: ansiedad, transtornos del sueño
  • ¿hay dolor por la celulitis? (miembro inferior).

 

EXAMEN CLÍNICO

  • · Examen general habitual (incluyendo función tiroidea, y sistema vascular de extremidades inferiores), que integra Inspección y palpación de las zonas afectas para determinar el tipo y extensión de la afección,

Exploración del pliegue cutáneo. Tomamos con las dos manos un  pliegue de la piel y lo hace­mos rodar sobre el plano profundo. Si hay celulitis, con esta técnica se producirá dolor. También podremos apreciar la exis­tencia y tamaño de los nódulos y, por lo tanto, saber en que fase se encuentra la celulitis.

Palpación: existencia y tamaño de nódulos, espesor de la piel y su consistencia.

Aspecto de la piel; estudio del pliegue: normal, piel endurecida, piel de naranja, deformidades, abultamiento, flacidez, estrías. Ver signos asociados con la celulitis: sequedad cutánea, piel fría, edemas, equimosis.

  • · Signos de gravedad de la celulitis:

–       Aumento de volumen de la zona (hipertrofia adiposa), por aprisionamiento de estructuras vasculo-nerviosas:

–  Compresión nerviosa: dolor, hipersensibilidad a presión.

– Compresión arterial: calambres, edema de piernas, color marmóreo,

– Compresión venosa: edemas, pesadez. Coexistencia con varices o varicosidades.

 

Topografía de la celulitis:

1.-         Abdomen, 2.- Pantalón de montar; 3.- Cara interna de la rodilla;

4.-         Cuello; 5.- Brazo (cara interna); 6.- Giba de bisonte.- 7.- Lumbar.

 

Medidas a realizar:

Perímetros en la zona celulítica. Pecho, cintura (nivel umbilical) y pelvis (nivel bitrocantéreo).

Espesor de los pliegues cutáneos: a nivel escapular, tricipital, abdominal, cuadriceps y en las zonas de celulitis.

 

PRUEBAS COMPLEMENTARIAS

Laboratorio: habitual; y hormonas tiroideas (T3,T4,TSH)

Densitometría.- valora los componentes musculares, óseos y grasos.

Ecografía.- la capa grasa subcutánea da imágenes hipoecogénicas que se pueden medir.

Eco-Doppler: datos sobre si hay patología vascular, en especial venosa.

Termografía.- manchas hipertérmicas no homogéneas sobre un fondo de hipotermia (la hipertermia: es signo de éstasis sanguínea).

Resonancia Magnética.- Útil si hay que hacer liposucción.

Dosificación de glicerol en orina: signo de efecto terapeutico positivo; hay lisis de los triglicéridos.

Biopsia: informa si hay hipertrofia adipocitaria; (tratamiento médico); hiperplasia adipocitaria (tratamiento quirúrgico) o formas m¡xtas.

 

 

TIPOS DE CELULITIS

Hay diversos criterios de clasificación de la celulitis. Los principales son: según su localización, y según su estructura.

 

SEGÚN SU LOCALIZACIÓN.

 

La celulitis puede ser generalizada o localizada.

 

La celulitis generalizada es característica de mujeres obesas con exceso de ingestas; comienza en la pubertad, y aumenta durante su vida, originando problemas estéticos de importancia.

 

La celulitis localizada es la más frecuente. Aparece sobre todo en nalgas, abdomen, parte inferior de la espalda, muslos, piernas, tobillos, parte superior de la espalda (forma “en bisonte”) y parte superior de los brazos.

En estas localizaciones produce las deformidades locales mencionas, según su grado de evolución, y en ocasiones se produce dolor.

 

 

FORMAS CLINICAS.

 

La clasificación clínica de la celulitis muestra su situación en relación a la escala evolutiva antes indicada. Las formas más frecuentes son las correspondientes a celulitis edematosa, celulitis blanda y ce­lulitis dura.

 

 

Celulitis edematosa

 

Es de aparición precoz (generalmente en la pubertad). Se localíza en miembros inferiores, de forma difusa (muslos y piernas en forma de columna). Y se manifiesta por un edema generalizado de ambas extremidades. La piel presenta claramente el aspecto de piel de naranja. Se acompaña de un estado vascular muy deficiente.

 

Este tipo de celulitis, que corresponde a la fase de edema,  responde bien si asociamos al trata­miento básico anticelulítico, un tratamiento de estímulo de la circulación de retorno venoso-linfática.

 

Celulitis  blanda

 

También denominada celulitis flácida, por el aspecto de la piel. Suele presentarse en personas de cierta edad, que no realizan ningún ejercicio o que se han sometido a frecuentes y drásticas dietas de adelgazamiento, y al uso de diuréticos.

 

Características

– Se localiza fundamentalmente en los miembros inferiores, en especial en cara interna de los muslos.

– Se moviliza con los cambios de posición.

– La flacidez de los muslos es tan importante como la celulitis.

Podríamos decir que es una lipodistrofia compacta que, por encima de determinada edad, evoluciona a celulitis blanda.

 

Celulitis dura

Se trata del último grado evolutivo de la celulitis, con pre­sencia de fibrosis en forma de tractos o de micronódulos. Ca­racterísticas de interés son:

– Suele aparecer en personas jóvenes, generalmente de buen aspectos físico, muchas veces deportistas.

– La epidermis se presenta tensa; la zona está bien tonificada y sin edemas, la celulitis no se modifica con los cambios de posición porque está adherida a planos profundos. Pero con la prueba del pellizco suele aparecer piel de naranja.

– Puede ser dolorosa

 

TRATAMIENTO DE LA CELULITIS.

 

El tratamiento de la celulitis requiere, por una parte, una serie de medios complementarios, pero necesarios. Por otra parte, un tratamiento médico de fondo.

 

TRATAMIENTOS COMPLEMENTARIOS

 

Los podemos enumerar bajo el epígrafe general de

REGLAS HIGIENICO-DIETÉTICAS.

* Prohibir trajes apretados (que agravan el éstasis microcirculatorio)

* Prohibir el consumo de tabaco, café y alcohol,

* Realizar actividades físicas regulares, para

– mantener la calidad y la tonicidad muscular

– activar la circulación veno-linfática de miembros inferiores

– estimular peristaltismo abdominal

–        disminuir el estrés.

– Dietética adecuada (ver obesidad)

* Tomar, si hace falta, tranquilizantes, somníferos y antidepresivos.

* Tratar el estreñimiento

* Utilizar alguna técnica de relajación.

 

 

TRATAMIENTOS MÉDICOS DE LA CELULITIS.

 

Los tratamientos médicos de la celulitis son muy diversos; ninguno de ellos es totalmente eficaz, y por ello hay que aplicar un programa concreto.

Los programas suelen integran distintas técnicas, físicas, médicas o cosméticas, que actúan por mecanismos diversos entre sí; de este modo obtenemos, al menos, una sumación de efectos; en ocasiones, una sinergia, es decir, una potenciación de los efectos individuales.

 

Enumeraremos, por grupos, los medios de tratamientos que se han considerado eficaces.

 

ELECTROTERAPIA

IONTOFORESIS con silicio, enzimas proteolíticos (tiomucase), alfaquimotripsina.

GIMNASIA PASIVA GENERAL

GIMNASIA PASIVA PROGRESIVA

ELECTROLIPOLISIS

INFRARROJOS

ULTRASONIDOS

RADIOFRECUENCIA

LASER

FISIOTERAPIA

MASAJE

DRENAJE LINFÁTICO

VI BROTERAPIA

PRESOTERAPIA

ENDERMOLOGIA- LPG

HIDROTERAPIA,

SAUNA, BAÑO DE VAPOR.

PRODUCTOS COSMÉTICOS.

MESOTERAPIA

INYECCIONES LOCALIZADAS: ENZIMAS

MEDICAMENTOS POR VíA GENERAL

VENOTROPOS

 

TRATAMIENTO QUIRURGICO: LA LIPOSUCCION.

Finalmente, disponemos del tratamiento quirúrgico de la celulitis, la liposucción, comentada en el tema de cirugía estética.

 

 

APÉNDICES.

 

1.- NUTRIENTES PARA PREVENIR LA CELULITIS.

Para prevenir o mantener la mejoría de un tratamiento de celulitis, hay una serie de nutrientes que tonifican la piel y que deben formar parte de la alimentación habitual o, en todo caso, ingerirse como suplementos. Los principales son.

 

1.. LECITINA

Componente esencial de cualquier programa de eliminación de la celulitis; mantiene la estructura y función de las membranas celulares y por tanto potencia todos los órganos manteniendo su mejor estado de hidratación. Su mejor efecto es una piel brillante y sana.

Fuentes en alimentación: huevos, productos de soja (incluyendo el tofú y la leche y queso de soja), coliflor, cacahuete y mantequilla de cacahuete, naranjas, tomates, espinacas. Para asegurar que se está ingiriendo lo necesario de este potente hidratante celular, tomar cada día 2,000-4,000 mg de suplemento de lecitina.

 

2. GLUCOSAMINA

Es esencial el mantenimiento de la normalidad de la dermis, que si se afecta no puede  mantener el agua precisa y comienza a secarse, lo que conduce a pérdida de elasticidad, arrugas y celulitis.  La glucosamina es un componente esencial de los ingredientes necesarios para reparar la dermis y el tejido conjuntivo del organismo. Dentro de la dieta correspondiente a un plan de tratamiento de celulitis, hay que contar con la cantidad necesaria de glucosamina.

Fuentes: la glucosamina no se encuentra como tal en los alimentos  ((a no ser que quiera consumir gambas sin pelar) por lo que debe ingerirse como suplemento diario.

 

3. ACIDOS GRASOS ESENCIALES.

No solo atraen agua a las células deshidratadas, sino que previenen su pérdida. Su principal problema es que el cuerpo humano no los produce.

Los ácidos grasos omega-3 contienen ácido alfa-linoléico, y los ácidos grasos omega-6 contienen ácidos linoleico y gamma  linolénico. Hay que tomar al menos 2,2-4,4 gramos de ácido alfa-linoléico al día. Aunque los ácidos omega-6 son también importantes, se encuentra en forma suficiente en la dieta occidental, de modo que no hay que suministrarlos como suplemento. Igualmente hay que cambiar los alimentos que contienen grasas saturadas y de tipo trans con los que contienen grasas no saturadas.

Fuentes: aceite de oliva, semillas, nueces. Las grasas no saludables se encuentran sobre todo en la mantequilla, la margarina, y  las grasas de carne roja.

 

4. AMINOÁCIDOS.

Entre las numerosas razones por las que es importante la ingestión de aminoácidos en la celulitis, es su papel en la producción de colágeno y elastina del tejido conjuntivo. Fuentes: carne, pescado, queso, huevos y soja, que contienen grandes cantidades de animoácidos esenciales. Una dieta bien estudiada proporcionará una variedad de proteínas que proporcionarán los nueve aminoácidos esenciales que se necesitan. Los vegetarianos deberán añadir diariamente a su dieta una cucharada de proteína de soja.

 

5. ANTIOXIDANTES.

Entre las funciones de los antioxidantes en la piel está la de bloquear la aparición de los daños iniciales causados por los radicales libres y que debilitan progresivamente la dermis y la predisponen a la celulitis. Fuentes: los cítricos, fresas,  grosellas, arándanos (“berries”), el kiwi y la mayoría de las frutas y verduras, que proporcionan una buena cantidad de antioxidantes. Como regla general, cuando más oscuro y brillante es el color del alimento, más cantidad de nutrientes saludables contiene.

 

6. ANTIINFLAMATORIOS

Una dieta antiinflamatoria es la compuesta por frutas y vegetales con gran cantidad de antioxidantes y una cantidad adecuada de ácidos grasos omega-3 y omega-9.. Esta dieta es muy beneficiosa para prevenir la aparición de una inflamación, pero existen algunos ingredientes concretos que son potentes antiinflamatorios.:los ácidos alfa-linoléico y gamma-linolénico, ya indicados antes.

 

7. VITAMINAS B Y OLIGOELEMENTOS.

Todos los ingredientes indicados son importantes para  la construcción, mantenimiento y defensa de la piel y en especial del tejido conjuntivo, pero hace falta absorberlos y metabolizarlos de modo adecuado. Para ello se necesitan las vitaminas del grupo B y los oligoelementos. Tomamos en nuestra dieta la cantidad necesaria de vitaminas B, pero es conveniente, de todas formas, tomar un suplemento para asegurar el metabolismo óptimo de nuestros nutrientes. De la misma forma son necesarios los oligoelementos, que en ocasiones están ausentes o muy limitados en la alimentación, por lo que se precisa igualmente su ingestión diaria, lo mejor en un preparado de vitaminas y minerales.

 

2.- PRACTICAR UN NUEVO ESTILO DE VIDA.

La celulitis proviene muchas veces de un estilo de vida con hábitos insanos en alimentación, ejercicio, estrés, toxicidades, etc. Por eso hay que incorporar a la vida, en general, unos hábitos que den salud a la piel y al organismo entero.

 

1.EVITAR LA EXPOSICIÓN A LOS RADICALES LIBRES.

Porque los radicales libres son la principal causa de las lesiones iniciales submicroscópicas que conducen a la celulitis. Por ello evite la radiación UV, la polución, el fumar, el estrés, la dieta inadecuada y el ejercicio extenuante.

 

2. AUMENTE SU DOSIS DE ANTIOXIDANTES.

Los anti- oxidantes son la primera línea de defensa frente a los radicales libres.  Aumente sus defensas consumiendo alimentos con vitamina C (cítricos), con vitamina E (granos, nueces), con vitamina A (zanahorias). Consuma frutas y vegetales, polifenoles (te verde), etc

 

 

3. EVITE LA INFLAMACIÓN.

A pesar de todo, puede sobrevenir una inflamación en una zona localizada del organismo.   Hay que utilizar antiinflamatorios tanto generales como locales para su tratamiento. En el caso de la piel, utilizar árnica, aloe vera, camomila y zinc.

 

4. EXFOLIAR LA PIEL.

La exfoliación de la piel asegura que la superficie de la piel está formada de células hidratadas; también estimula la circulación sanguínea y aumenta la capacidad de absorber productos tópicos. Se puede realizar diariamente una exfoliación mecánica antes del baño usando una esponja áspera o cualquier artificio similar. Puede aplicarse conjuntamente algún agente tópico con hidroxiácidos, que completa el proceso.

 

5. CEPILLAR LA PIEL EN SECO.

El cepillado de la piel tiene tres actuaciones importantes: exfoliar (punto anterior), estimular la circulación sanguínea y estimular la circulación linfática, todo ello importante en el tratamiento y prevención de la celulitis.

El cepillado se hace una vez al día, antes de bañarse o cucharse, con un cepillo de mango largo para actuar una o dos veces sobre la zona afecta siempre en dirección centrípeta.

 

6. PROTECCIÓN SOLAR.

La exposición al sol es una de las principales causas de  producción de radicales libres; por ello hay que protegerse con crema anti- solar de modo que se bloquee el paso de los UVB y se minimice el de los UVA..