Como médico curioso e interesado, hace unos años comencé a preocuparme y a buscar información que me permitieran ayudar a los niños con Autismo, Asperger, TDHA y otras alteraciones neurológicas. Luego encontré que las alteraciones bioquímicas que se lograban evidenciar en estos niños también eran frecuentes en pacientes adultos con fibromialgia, sensibilidad química múltiple, síndrome post colocación de siliconas, fatiga crónica y otras alteraciones neurológicas.

Después de estar hablando más de una hora en uno de los Congresos Internacionales de la SENMO (Sociedad Española de Nutrición y Medicina Ortomolecular) con el eminente profesor norteamericano Martin Pall, despejé las pocas dudas que tenia y profundicé en el conocimiento de estas alteraciones y su manejo. Cuando veo que algún colega, con una frivolidad tremenda, le dice a una madre o a un paciente portador de estas patologías que los tratamientos biomédicos no sirven para nada, en primer lugar siento pena por ellos, por no haber sido capaces de entender qué esta pasando y por no disfrutar de los beneficios de las acciones biomédicas en este campo. En segundo lugar pienso que el tiempo nos está dando la razón porque la bioquímica y el conocimiento fisiológico de los pilares de estos problemas ya nos la dieron.

Según un estudio, publicado en el prestigioso “Journal of Nutrition and Metabolism”, los niños con autismo tienen desequilibrios biomédicos que son un factor muy importante en sus síntomas, y que la dieta y suplementación juegan un papel fundamental en el estado del niño al grado de poder llegar a perder su diagnóstico de autismo. En mi experiencia clínica he sido testigo de cientos de niños que han mejorado enormemente gracias a una acción especializada junto a la dieta y nutrición.

El estudio que mencionamos anteriormente compara 55 niños con autismo diagnosticado con 44 niños de control (niños neurotípicos con un arco similar de edades entre 5 y 16 años). Ninguno de los grupos había tomado suplementos nutricionales al menos dos meses antes de iniciarse el estudio.

La investigación indica que los niños con autismo tienen niveles de vitaminas, minerales y la mayoría de aminoácidos dentro de los rangos de referencia establecidos, pero sin embargo muchos de sus biomarcadores son significativamente diferentes del grupo de control. Los biomarcadores son una forma de descubrir insuficiencias funcionales de un nutriente, midiendo marcadores en las vías bioquímicas que indican una deficiencia y comparado con la cantidad actual del nutriente en el cuerpo (medido en sangre, etc).

El descubrimiento es muy interesante, es decir, aunque los niveles de un nutriente parecen “normales”, los test de funcionalidad del mismo en el cuerpo indican que su actividad no es normal en niños con autismo. Los test funcionales (que identifican esos biomarcadores) no son usados de forma usual por la mayoría de médicos. Si la comunidad médica está buscando deficiencias nutricionales a través de pruebas standard de niveles nutritivos lo más probable es que no encuentren nada, pero a pesar de ello, como hemos visto, existirán insuficiencias bioquímicas nutricionales que serán preciso tratar.

En el estudio se encontraron igualmente biomarcadores de un elevado nivel de estrés oxidativo, baja sulfatación y detoxificación, insuficiencias de vitamina y glutation y un reducido transporte de energía. Alguno de estos biomarcadores han sido significativamente asociados con la severidad del autismo. Una vez más encontramos un gran paralelismo con lo que los clínicos que tratan el autismo reportan continuamente, que los niños con autismo tienen muy poca detoxificación, desequilibrios energéticos y un gran estrés oxidativo.

Los autores del estudio concluyen: “esas diferencias nutricionales y metabólicas concuerdan generalmente con otros resultados publicados y podrían ser suplementadas nutricionalmente”… Tras muchos años de experiencia clínica y estudio puedo decir que estoy totalmente de acuerdo. Si tienes un familiar cercano que tenga alguna de estas enfermedades, no dudes en buscar un buen profesional que pueda atenderle desde la experiencia y la confianza. En la clínica podemos ayudarte.